
Aproveché un viaje a Belfast para probar con la fotografía nocturna; la Bahía de la ciudad de noche era perfecta para ello, con sus puentes fuertemente iluminados y sus reflejos perfectos sobre el agua.
Con la cámara apoyada en la barandilla para evitar las vibraciones, probé varios ajustes para la velocidad de obturación y el valor Iso, hasta que conseguí que las zonas más iluminadas no quedasen 'quemadas'.
Con Photoshop, ajusté los valores de 'curvas' para oscurecer un poco más y aumentar el tono azul. Y distorsioné la imagen para que la perspectiva del puente tuviese cierta diagonalidad, ya que yo había encuadrado el puente de manera horizontal y justo en el medio (olvidé la regla de los tercios y de las líneas conductoras).
Para fotos buenas de este tema, las de Sam knox en flickr.